¿Qué es Agricultura Ecológica, Orgánica o Biológica?

“La naturaleza no cambia, pero sin embargo invariablemente cambia con el tiempo la forma de mirarla. No importa la época, la agricultura natural existe desde siempre como fuente de la agricultura.”  Masanobu Fukuoka

 

IMG-20121210-WA0009Agricultura ecológica, orgánica o biológica se definen como:

“Sistema agrario cuyo objetivo fundamental es la obtención de alimentos de máxima calidad respetando el medio ambiente y conservando la fertilidad de la tierra mediante la utilización óptima de los recursos y sin el empleo de productos químicos de síntesis”.

Este tipo de Agricultura y el procesamiento ecológico, están basados en diversos principios e ideas:

–          Producir alimentos en cantidad suficiente y de una elevada calidad nutritiva.

–          Fomentar e intensificar los ciclos biológicos dentro del sistema agrario, que comprende los microorganismos, la fauna y la flora del suelo, las plantas y los animales.

–          Mantener e incrementar la fertilidad del suelo y agua.

–          Interactuar positivamente, potenciando la vida con los sistemas y ciclos naturales.

–          Ayudar en la conservación del suelo y agua.

–          Utilizar materiales y sustancias que puedan ser reutilizadas o recicladas en la medida de lo posible.

–          Contrarrestar todas las formas de contaminación que puedan ser producidas por las prácticas agrícolas.

 

En un ecosistema natural conviven numerosas especies, por lo que existe una gran diversidad, siendo muy importante para el funcionamiento del ecosistema, ya que permite el aprovechamiento óptimo de los diferentes recursos que hay a su disposición.

Pero en un ecosistema agrario, hay pocas especies de cultivo que se suelen cultivar (agricultura convencional), dando los siguientes problemas:

–          Todas las plantas necesitan de  los mismos nutrientes del suelo, siendo estos algunos escasos y otros excesivos.

–          Las plagas y enfermedades que afectan al cultivo encontrarán un lugar óptimo para su desarrollo.

 

Para evitar estos inconvenientes y mejorar la producción a la vez que reducimos los aportes externos, habrá que aumentar la biodiversidad de nuestro agrosistema.

Y para ello, habrá que llevar a cabo técnicas o prácticas de cultivo:

 Realizar la Rotación de cultivos: esta técnica permite introducir la biodiversidad en el tiempo. Su práctica es indispensable para mantener la fertilidad de los suelos y evitar los problemas de malas hierbas.

Realizar asociaciones de cultivos: esta técnica introduce la biodiversidad en el espacio mediante cultivo de dos o más especies diferentes en la misma parcela para que se beneficien mutuamente, o que se beneficie una de ellas sin que la otra se vea afectada.

Vegetación de los márgenes: se puede considerar asociación y aportan beneficios sobre las condiciones climáticas.

El empleo de cubiertas vegetales: viene bien para determinados cultivos, mejorando considerablemente la biodiversidad y el suelo.

Integración de la ganadería y la agricultura: los animales ayudan a la diversificación del sistema, producen estiércol, aprovechan las zonas que no se cultivan y juegan un importante papel para cerrar los ciclos de nutrientes.

Ante todo, lo importante es mantener un ciclo donde todos los recursos sean la base y el sustento ecológico del sistema.

 

 

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2 Comentarios

  1. Pedro

    16 Feb. 2014

    Mejor no se puede explicar.

    Responder a este comentario

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